Translate

14.5.13

21.4.13

No escuchan


Estamos completamente aborregados, aquí nunca pasa nada, y cuando pasa, alguien se permite hacer una abstrusa comparación con el “nazismo” y quedarse más a gusto que un percebe, cual presidente de gobierno al que la única destreza que se le conoce consiste en aguantar agarrado a la roca con sus mentiras a ultranza, y no soltarse pase lo que pase.
Por mi trabajo, –por desgracia- estoy cerca de algunos mequetrefes, perdón no sé en qué estaría pensando, quería decir políticos de turno. En lo que les observo de cerca y constato, sólo puedo decir en su descargo que viven otra realidad, la suya, una realidad paralela, es decir, que no se enteran ni lo pretenden. De cómo administran, mejor no hablar. Desde su pequeña atalaya de poder se sienten importantes y algo peor; son infalibles; pequeños reyezuelos (por no decir tiranos) omniscientes que tratan a funcionarios y ciudadanos como si fuésemos sus súbditos. Jamás piensan que al día siguiente de dejar sus cargos pasarán de ser alguien a no ser nada. La jodida nada.
Los políticos no pueden pretender que hacer lo que están haciendo no tenga consecuencias. En medio del desastre más absoluto, el escrache, como escenificación la tragedia colectiva y el drama personal; el hacerse escuchar por quienes no se han enterado que están donde están para servir a sociedad no para andar por ahí buscando satisfacciones propias y arrastrando a los demás en su consecución, no deja de ser algo casi anecdótico en relación con la corrupción generalizada o con la situación laboral del país. Los políticos menos que nadie pueden intentar hacer de este tema lo indignante… ¡Lo indignante es lo que lo provoca, que haya seis millones de parados!
Se está desmantelando la Sanidad, pero eso no es lo que importa, lo que importa es que les peguen tres gritos a unos políticos. He visto a un cardiólogo que trató a mi padre tirando huevos a la casa de un político; eso demuestra que no son tres perroflautas los que van a quejarse.
 
Los políticos no quieren abandonar sus privilegios, por eso no escuchan. Es como el viejo chiste:
¿Usted se acostaría conmigo por cien millones de euros?
-Por supuesto, responde la señora.
-¿Y por diez euros?
-¿Qué se cree, que soy una prostituta?
- Eso ha quedado claro, ahora sólo estamos negociando el precio.

7.4.13

Bird


“En primera instancia somos un desatino, y en última instancia un disparate. No sé quién se habrá ocupado de crearnos, tan indefensos, tan soberbios, tan inauditos, tan curiosos… Sin embargo y con embargo, somos un misterio que está siempre al borde del abismo… Somos un disparate porque asi y todo buceamos en la fe, buscamos el cielo cuando la lluvia lo desaparece y abrimos los brazos cuando las catástrofes nos cercan.
Somos un disparate porque elegimos el crepúsculo desde la terraza y nos metemos en la noche sin ninguna exigencia.
Aquí y allá enfrentamos paradojas, inventamos palabras de locura, paréntesis de ansiedad.
Y así andamos, descalzos por las piedras, sin que el alrededor nos haga mella.
Y mientras tanto, el mundo mudo nos contempla y el corazón nos sigue.
¡Que disparate!” (Mario Benedetti)
 
 
 
 
Me he vuelto a poner la gabardina (no la de la vida, que eso siempre me ha sido imposible). Salir a la calle, aunque haya poca gente, y mejor ninguna, ya es una aventura a la que hay que abrir los ojos por lo que pueda pasar, por ejemplo que se te eche el cielo encima. Un cielo que se ha llenado de nubes negras. Un cielo sin pájaros. Los gorriones son maravillosos, y seres mucho más educados y exquisitos que la mayoría de la gente que conozco.
He visto “Bird” la película que hizo Clint Eastwood sobre Charlie Parker ¡Es fantástica! Cuando el forense vio el cadáver de Parker se creía que se trataba de un hombre de unos sesenta años, cuando en realidad tenía 34… Me emociona la anécdota de que el día después de morir Charlie Parker, Nueva York amaneció con un montón de pintadas en diferentes lugares que decían “Bird lives!”. Sí, el Pájaro vive.

18.3.13

TARDES CON MI MADRE





El balcón da a la plaza, la vista que ofrece es alegre. Cae la tarde. Sólo se escucha el rumor de la lluvia y el sonido del papel cuando pasas las hojas del periódico. Contigo, agazapada entre las rocas, me siento bien, mamá… Cuando has visto el océano en toda su extensión y sabes que lo único que te unirá a él es el rumor de las olas ya no quieres ser feliz, solo quieres encontrar paz, y aquí, en tu pequeña isla, la sensación es tan fuerte que durante unas horas puedo salir del mar agitado de la vida y regresar a la calma del útero materno, donde nada importa y nada duele. 
Me hicieron daño y yo no hice nada, me porté bien, mamá.
Tus ojos claros, intensamente azules, se ensombrecen con una nube de añoranza por tu compañero perdido cuando miras de soslayo su sillón vacío. Es difícil no hablar de papá ahora que ha pasado un poco de tiempo y los recuerdos reconfortan más que duelen. Cuánto le costó marchar; había tenido una vida muy hermosa a tu lado. Murió la soleada mañana de Navidad del día del fin del mundo, según los mayas, todo un guiño a su sentido del humor. Siempre decía que cuando no hay elección y no queda más remedio, mejor hacer las cosas con una sonrisa. Volveré el próximo domingo, a saciarme de tu presencia al cobijo de una tarde pausada y a flotar a favor de corriente acurrucada en el sillón frente a ti, mamá.  

4.3.13

 
Juntos, acaso los dos mejores actores de la historia
 Me emociona que fuese ella quien le entregó el Oscar
 
 
 
Hace ya tres décadas que el crítico de cine más influyente de Estados Unidos escribió de él: “Verle es una constatación del milagro de actuar”. Yo lo vi anoche en “Mi pie izquierdo” y lo constaté. La película está basada en una historia real, la vida del pintor, escritor y poeta Christy Brown. Paralítico cerebral, sólo puede controlar el movimiento de su pie izquierdo. Deprimido y desesperado ha intentado torpemente cortarse las venas a causa del amor no correspondido que siente por la doctora que le ha enseñado a mejorar el habla…Es en tu corazón donde se ganan las batallas, le dice su madre en sus momentos más negros. Me quedo pensando en el maravilloso y angelical personaje de la madre. Me quedo pensando en la frase. Hay luchas que no se pueden eludir, combates que se han de afrontar cara a cara en los que se gana el derecho de ser grande y de ser fuerte y se logra la paz. Combates necesarios, aunque el único arma de que dispongas sea un pie. Y el izquierdo. 

11.2.13

Amigo mío





Salgo a la calle. Me dispongo a apreciar todo lo bello que me rodea; a ser portadora de mi presente absoluto. Una ráfaga de aire me envuelve en el aroma del perfume que me acabo de poner. Huele de maravilla. Respiro hondo y miro al cielo. Siento todo el cielo sobre mí, suspiro. Voy andando, puedo andar, puedo oler, puedo mirar al cielo y me dirijo a casa de mi madre a pasar un rato con ella. Evoco una canción de mi adolescencia ",,,la tarde sobre mi madre", mi madre vive, todavía está con nosotros. Mi padre no, se marchó esta Navidad, una fría y soleada mañana. Pero tengo a mi anciana madre, niña y reina de un mundo de placidez. Ingenua, generosa y reconfortante. Y entonces pienso que tengo que estar bien, tengo que sentirme bien. Lo que hace que nos sintamos mal somos nosotros, el daño lo provocamos nosotros, acaso sin darnos cuenta, cuando nos empeñamos en ahondar en el pasado rememorando lo que más nos hiere. ¿Por qué no darse una tregua o mejor por qué no abandonamos para siempre esa actitud?

Me apetece hablar con él. Lo llamo por el móvil. Qué maravilla poder conectar de inmediato. El entendimiento y la complicidad son una constante. Le cuento mis pensamientos. Le hablo de mi boba mirada fijada en el cielo y ese olor maravilloso que respiro. Quiero saber de él. Me habla de sus cosas, del libro, del litio, de sus anécdotas… No haremos historia pero todo lo que me cuenta me importa. Pienso en lo mucho que me gusta hablar con Gropius. Su cercanía en la distancia. Él pone palabras al esbozo de mis ideas con la minuciosidad de un cirujano. Capta de inmediato lo que quiero expresar y encuentra los términos con tal lucidez que le da un carácter trascendental. Y cuando lo escucho reír y me hace reír pienso que esa risa es el sendero del mundo. De mi mundo.
Los oasis siempre están en medio de los desiertos.

8.2.13

Quizás


Quizá sea eso la vida: mucha desesperación pero también algunos momentos de belleza, donde el tiempo ya no es igual. Es como si las notas musicales hicieran una suerte de paréntesis en el tiempo, una suspensión, otro lugar aquí mismo, un siempre en el jamás. Sí, eso es, un siempre en el jamás. A partir de ahora buscaré los siempre en los jamases. La belleza en este mundo.  (“La elegancia del erizo”)


3.1.13

¡Puto polvo!


A pesar de no habernos visto nunca, ni haber intimado, nos conocíamos muy bien. Ese pequeño detalle era imprescindible para aceptar con naturalidad que hubiésemos llegado a ser capaces de hacer aquello: Casarnos por poderes. Nuestro matrimonio era el fruto de una relación virtual, siempre en la distancia. Esa mañana, su llegada sorpresiva e inminente, sin más ceremonial, iba a convertir nuestro primer encuentro en el comienzo de una vida juntos. Ya no le daría la espalda a otro día ni me metería en la cama otra noche sin él.

Me afanaba en acondicionar la antigua casa familiar de veraneo, en La Ribera, para que fuese nuestro hogar, como si el futuro tan sólo dependiese de aquello, pero cuanto más me esforzaba tratando de darle un aspecto acogedor más se me resistía. Obsesionada, abría las puertas en vano para volver a cerrarlas de inmediato; todas las habitaciones estaban sucias, desordenadas, llenas de polvo y de cachivaches... ¡Esto puede ser causa de divorcio! ¡Y Él es un maniático del orden! me decía impotente y apesadumbrada. De repente apareció a mi lado, guapísimo, con un aura de irrealidad casi fantasmal, aunque un poco descolorido (difuminado entre el blanco y negro y el sepia) pero más joven que nunca. Yo, en cambio, ofuscada en el arreglo de la casa (y para mi mortificación) me había olvidado de mí misma y estaba impresentable, desaliñada, completamente opaca y ajada. Pero él apenas reparó en mí y sin pronunciar palabra comenzó a supervisar la vivienda. Emocionada ante su presencia, esperaba ansiosa que dijese cualquier cosa, algo, lo que fuese.

-´"Puto polvo”, dijo al fin tras largo silencio, haciendo un obsceno y gracioso ademán con el dedo índice para mostrarme las partículas de polvo que acababan de adherirse a él tras deslizarlo por el respaldo de una silla. Había pasado por alto mi deplorable aspecto, mi indumentaria, mi desaliño… ¿Superficial, despistado, condescendiente, enamoradoooo…? Calibré las diferentes posibilidades y aún cabía la mejor: Que no se marchase…. ¿Seríamos felices? No lo sé, justo ahí finalizó el sueño. Entre divertida y estupefacta, lo he recordado nada más despertarme. No tanto por tratarse de la primera vez en mi vida que sueño con mi boda (vive Dios que a boda extravagante no me gana nadie), sino por quien resultó ser mi marido: ¡My Darling, el Lobezno!

En el siguiente sueño me estaba mirando al espejo. Acabada de descubrir que mi dentadura guardaba un asombroso parecido con la de Esteve Bucesmi, el protagonista de la serie "Boardwalk Empire". Como todo es susceptible de empeorar, pronto comencé a notar que mis piezas dentales se iban aflojando; primero las muelas, acto seguido los dientes, hasta desprenderse de las encías, sin que pudiese hacer nada para evitarlo más que escupirlas y conservarlas sobre la palma de mis manos. Dientes y muelas con formas extrañas y tamaño infantil. Alguien que se hacía pasar por dentista me comunicó que no me las podrían reimplantar pero, con suerte, me fabricarían con ellas una dentadura postiza. ¡Basta ya de pesadillaaaaaaaaaal! Justo ahí me desperté. Por si acaso, comencé a hacer un movimiento reflejo de masticación y repasé con la lengua cada molar… ¡Uffffffffffffff qué bien! Los conservo todos. Mis dientes siguen en su sitio. ¡Y son bonitos, joder!

Hacía tiempo que no recordaba lo soñado con tanta nitidez
…Será mejor no buscar interpretaciones, los sueños no son metáforas; no creo en ellos ni considero que deban ser abordados desde una perspectiva racional
…Será porque nunca les falta ni les sobra nada
…Será que jamás dejará de obsesionarme el paso del tiempo
…Será porque me fascina la serie Boardwalk Empire y amo a su protagonista (aunque el personaje de Tony Soprano siempre será insuperable)
...Será que "Boardwalk Empire" no es una de esas series pretenciosas y pedantes como ¡Mad men! (majestuoso envoltorio, preciosa ambientación pero con poca chica) … Será.
 

 

9.12.12

Instinto básico

 A my Darling...¡Te cuidarás!


 
 
Aturdidos y perplejos; como todo el que se lanza a hacer el triple salto mortal sin red y sin salto... Nuestra realidad a veces es compleja e imprevisible y no siempre está sujeta a una inapelable lógica. Dejarse llevar por el instinto y tener la confianza necesaria para hacerlo no requiere más análisis. Puede ser que nos equivoquemos, puede ser que no, sólo cabe la actitud consciente de aceptarlo lúcidamente.
Mejor escribir que no escribir, mejor vivir, mejor aceptar con naturalidad aquellos momentos convulsos y placenteros  de nuestra particular historia personal. Como decía mi amado Nietsche: "Tened el valor de equivocaros".

8.12.12

Cartas de Gropius



Me encantó que a ti también te gustaran los pobres y maravillosos gorriones, que no hacen mal a nadie y aparentan no ver las villanías; ocultándolas con las graciosas y ligeras criaturas que son, contrapunto a tanta animalidad andante que vulgaridad sin pausa. No hay mas que verlos dar sus maravillosos e infantiles brincos, y el pequeño trino de que son capaces, para comprender que tampoco son de este mundo, sino del bueno que ha de haber en alguna parte por discernir; quizá acercado sólo con verles el plumaje y la inoperatividad latente de su extraña alegría, capaz de convertir la sombra de tristeza más profunda en la paradoja de una alegre melancolía. Ya sabemos quién los ha diseñado para ser tan completos, y cómo sus saltitos, en la dura costra de la tierra, insuflan la infancia en el corazón, en poderosa mezcla de pena con la alegría... de expolsiva belleza que oculta lo sencillo para ocupar su hueco sin estridencias.

4.12.12




 
 
Viajábamos a través de nuestros sueños