Eres cuanto recuerdas,
sin dejar el momento presente y pasajero
que ha de instalarse luego en la memoria
y acompañar, mas tarde, hermoso y rutinario,
donde buscamos fieles las íntimas presencias
El desierto era una travesía, el invierno no fue invierno, la primavera me trajo el asma pero también colinas llenas de verde, árboles y gorriones deliciosos, propios y magnéticos. Hoy, al fin llega el verano, aunque comenzó el 21 de junio de todos es sabido que el verano comienza en un mes llamado julio. Estoy contenta, y algo dentro de mí dice que también alborozada: Esta mañana, el médico que me trata el asma me ha dicho que estoy mucho mejor y, con algunas indicaciones, me ha dado permiso para viajar a China en septiembre, mi segundo viaje a Oriente. Me siento como cuando aprobaba el curso en junio y me iba a la playa con mi madre y mis hermanos a pasar el verano (mi padre era el típico Rodríguez que trabajaba el mes de agosto). El verano… Mi recuerdo de adolescencia es un cine de verano que olía a galán de noche (un arbusto que por la noche, y sólo por la noche, desprende un olor embriagador) y que tenía unos asientos inhumanamente incómodos. Recuerdo los paseos en bicicleta. Recuerdo los baños en el Mar Menor donde el agua cubría menos de medio metro. Recuerdo las pandillas, los atardeceres, los helados, las estrellas fugaces y los primeros amores de verano. ¡Qué recuerdos y qué cosas! En este punto me resistiré a seguir exponiendo un muestrario de recuerdos veraniegos encantadoramente intrascendentes. Hace unos días le comenté a un querido amigo que desde que tengo asma no he dejado de estar afónica ni un solo día y he perdido mi voz suave y cristalina, y con el mismo humor, para subirme el ánimo, me responde que ahora a que tengo la voz ronca podría empezar a ligar por teléfono, porque según tiene entendido a la fauna masculina le ponen las voces roncas, jajajaja,
He aquí una foto de aquellos lejanos meses estivales. Siempre salía en las fotos mirando hacia otro lado, ocultando la expresión. Alejandro Borgia decía que "El rostro expresa la sorpresa de soportar las orejas" jajajaja, sencillamente delicioso. Cuántas veces he corroborado que tenía razón, jajajaja.
Proust dice que las mujeres no son más que preguntas y respuestas. Suponiendo que sea así, hoy estoy como los gorriones en verano, hoy no me hago preguntas, simplemente estoy contenta, y no me importa que alguien pueda ver, sin máscaras que me protejan, la niña que hay en mí. Otra trascendencia que se hace disyuntiva. En fin… ¿Conocen la película de Tim Burton “Big Fish”? En ella se dice una frase muy bonita que, creo, expresa de manera inmejorable y muy precisa lo que quiero decir: “éramos como dos desconocidos que se conocían demasiado bien”.
Proust dice que las mujeres no son más que preguntas y respuestas. Suponiendo que sea así, hoy estoy como los gorriones en verano, hoy no me hago preguntas, simplemente estoy contenta, y no me importa que alguien pueda ver, sin máscaras que me protejan, la niña que hay en mí. Otra trascendencia que se hace disyuntiva. En fin… ¿Conocen la película de Tim Burton “Big Fish”? En ella se dice una frase muy bonita que, creo, expresa de manera inmejorable y muy precisa lo que quiero decir: “éramos como dos desconocidos que se conocían demasiado bien”.









